Sentir y Pensar
Cómo afrontar la educación de los hijos
La actitud que se tenga ante las dificultades que surjan en la educación de los hijos marcará la forma en que ellos solucionarán los contratiempos cuando sean adultos.
Si se da demasiada importancia a los fracasos o a las dificultades, probablemente las personas se sentirán frustradas y harán que los problemas sean mayores de lo que realmente son. Sin embargo, si se es consciente de las virtudes y potencialidades que se tienen y de las de los hijos, viendo el lado positivo de cada situación, se sentirán más fuertes y harán frente a las adversidades con mayor optimismo y eficacia.
Para intentar cambiar el punto de vista, se puede construir un escudo personal que ayudará a conocer los puntos fuertes desde los cuales afrontar los retos del futuro.
¿Cómo crear un escudo personal?
Primero se debe dibujar un escudo dividido en cuatro secciones. En cada una de ellas hay que escribir o representar mediante un dibujo los siguientes aspectos:
- Sección 1: Dos éxitos del pasado relacionados con la educación de los hijos (dificultades de aprendizaje superadas, conflictos emocionales encauzados…).
- Sección 2: Dos retos para el futuro (pasar más tiempo con la familia, conseguir que los hijos sean más ordenados…).
- Sección 3: Dos virtudes personales (sentido del humor, comprensión…).
- Sección 4: Dos virtudes de los hijos (buen rendimiento académico, generosidad…).
La parte inferior se utilizará para escribir un lema que se recordará frente a cualquier obstáculo que surja, por ejemplo: “¡Si queremos, podemos!”
Para finalizar, se sugiere pensar en algún problema que haya surgido con un hijo a lo largo de los años e imaginar en cómo se hubiera enfrentado la dificultad siendo más consciente y utilizando el “escudo” personal.