Sentir y Pensar

Sentir y Pensar
3° y 4° Básico
Ser padres, un aprendizaje diario

Cómo mejorar las competencias para la vida y el bienestar familiar

En la convivencia diaria, muchas veces las personas se encierran en sí mismas y no ven más allá de sus sentimientos o intereses.

Encerrarse en sí mismas hace que las personas adopten posiciones cada vez más rígidas y, por lo mismo, menos capaces de entender los comportamientos y las emociones de los demás.Cuántas veces los padres han dicho a sus hijos “porque lo digo yo”… y no se han puesto a pensar qué están sintiendo los niños o cómo pueden vivir una situación determinada.

El teatro de la vida
Esta dinámica es una obra de teatro y ayuda a las personas a ponerse en el lugar de los demás integrantes de la familia.
Primero, se deben elegir de forma consensuada distintos momentos del día que sean especialmente conflictivos (la hora de dormir, el momento de ordenar el dormitorio, etcétera).
Después, se debe escribir el nombre de cada miembro de la familia en papeles doblados y meterlos en una bolsa. Cada integrante irá tomando uno para ver quién le tocó. En caso de que salga su nombre, debe introducirlo de nuevo en la bolsa y sacar otro.
Puede ser divertido que cada uno se disfrace de la persona que le ha tocado interpretar y hacer entre todos una pequeña “decoración” para representar esta obra de teatro.
¡Ya están listos para actuar! Representen en dos actos cada una de las situaciones seleccionadas.

Primer acto
Se dramatizará la situación elegida tal y como se vive habitualmente. Se tiene que actuar como la persona que corresponda, imitando sus gestos, su lenguaje y su forma de comportarse. Se debe intentar no ser demasiado críticos y no ridiculizar.

Segundo acto
Se representará la escena anterior, pero cambiando la actitud y forma de hablar del personaje para que la situación se desarrolle de la forma más cordial y menos conflictiva posible.
Al finalizar, se reunirán todos los miembros de la familia que participaron para así analizar lo que han sentido y observado.
Para representar de forma gráfica la dinámica realizada, se pueden hacer dos murales con dibujos o fotografías de cada uno de los actos.

Al ponerse en el lugar de los otros miembros de la familia, será más fácil comprender el comportamiento y las emociones de los demás.

Para pensar:

  • ¿Cómo te has sentido interpretando a otro miembro de tu familia?
  • ¿Has comprendido cómo se comporta o siente la persona a la que has interpretado?
  • ¿Te has reconocido en el “actor” que representó a tu personaje?
  • ¿Qué no te ha gustado de lo que has visto de ti?
  • ¿Podrías cambiar para mejorar?
  • ¿Qué diferencias has observado entre el primer y el segundo acto?
  • ¿Podrías cambiar también en la realidad?
  • ¿Qué podrías hacer para conseguirlo?

Con esta actividad, los padres pueden entender mejor cómo actúan y cómo se sienten sus hijos. Esto ayudará a modificar la forma en la que se relacionan con ellos y a cambiar parte del lenguaje que utilizan.
Por otro lado, los niños comprenderán el esfuerzo realizado por sus padres y la cantidad de cosas de las que deben estar pendientes los adultos.

Los hijos comprenderán que todo lo que sus padres hacen es para cuidarlos y enseñarles.