Sentir y Pensar
Ayuda a gestionar los conflictos - Paso 4
Cómo reaccionar ante los conflictos con los hijos
Para analizar cómo se reacciona ante los conflictos con los hijos, se puede cuestionar: “¿Qué prefiero, tener razón, ser feliz o ser justo?”
Tener razón a toda costa
Un papá regala a su hija unos aros. Ella le pide permiso para ponérselos e ir al colegio con ellos. El papá no quiere, porque tiene miedo de que los pierda y le dice:
—No, Sofía. Hoy tienes Educación Física y los puedes perder en el camarín.
Sofía es muy insistente y, finalmente, logra convencer a su papá. En la tarde, cuando llega a la casa, lo primero que observa su papá es si trae los aros y, efectivamente… ¡le falta uno! Sin demora, le reclama:
—¡Lo ves, te lo dije!
En situaciones como esta es comprensible que los padres se enojen. Sin embargo, en lugar de acusar y retar directamente, se debería esperar hasta estar lo suficientemente tranquilo como para hablar.
Después se puede aprovechar la situación para favorecer el aprendizaje diciéndole por ejemplo: “¿Qué has aprendido?, ¿qué harás la próxima vez?”.
Ser feliz
Pedro es papá de dos hijos. Llega tarde a su casa y, cuando llega, lo último que desea es discutir con ellos. Como solo quiere estar bien con los dos, jamás los reta y les permite hacer lo que quieran.
¿Qué consecuencias tendrá este tipo de educación cuando los niños lleguen a la adolescencia?
Se debe tener cuidado si “ser feliz” se traduce en evitar los conflictos a toda costa.
Cuando surge un conflicto con los hijos, lo más difícil, pero también lo más acertado, es intentar ser justos y reaccionar de forma equilibrada.