Sentir y Pensar
Potencia la comunicación - Paso 3
Cómo mejorar la comunicación en la familia
La asertividad es una habilidad comunicativa y emocional necesaria para mantener el equilibrio entre el respeto por uno mismo y el respeto por los demás.
Las personas con una adecuada autoestima saben hacerse respetar y decir “no” cuando es necesario. Por el contrario, las personas con baja autoestima no se hacen respetar; piensan que nadie las toma en serio y se sienten rechazadas y excluidas.
También se puede sentir esta exclusión en el hogar. Por ejemplo, un padre que estima que no toman en cuenta su opinión, una madre que considera que todos hacen lo que quieren o un niño que piensa que sus problemas no son importantes.
La persona asertiva es capaz de mantener la distancia conveniente con los demás. Se trata de una distancia psicológica que le permite implicarse lo justo y defender la propia opinión sin ser ofensivo.
La asertividad es la expresión de la autoestima de una persona.
La persona agresiva busca la proximidad a través de la intimidación. Por el contrario, la persona insegura busca la distancia para estar lejos y sentirse protegida.
Debemos ayudar a los niños y niñas a ser más asertivos, teniendo en cuenta las características personales de cada uno.
¿Qué hacer para ayudar a los hijos a ser asertivos?
- Dejarlos que se manifiesten.
- Evitar el autoritarismo; de vez en cuando, ellos también pueden decir que no.
- Evitar contradicciones entre lo que se dice y lo que se expresa mediante el lenguaje no verbal (gestos, tono de voz, etcétera).