Sentir y Pensar
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Ayuda a gestionar los conflictos
Ayuda a gestionar los conflictos - Paso 4
Cómo utilizar la ecología emocional para disminuir y resolver los conflictos
Si se tienen en cuenta los principios de la ecología emocional, se sabrá qué hacer para mejorar la convivencia y minimizar los conflictos que surjan en la familia.
¿Qué es la ecología emocional?
“La ecología emocional es el arte de gestionar nuestras emociones de tal forma que su energía sirva para mejorarnos a nosotros mismos, aumentar la calidad de nuestras relaciones y tener mayor cuidado del mundo que nos rodea” (María Mercè Conangla y Jaume Soler, 2002).
¿En qué se basa?
La ecología emocional se basa en tres principios:
- Principio de la responsabilidad en la gestión de las emociones: la persona no puede decir lo que siente, pero sí lo que hace.
- Principio de prevención: se debe hacer un buen uso de la energía emocional y no derrocharla en acciones negativas o autodestructivas para así poder enfrentarse adecuadamente a los diferentes retos de la vida.
- Principio del respeto: es necesario crear un clima emocional positivo, basado en el respeto mutuo.
Se pueden aplicar los principios de la ecología emocional de forma práctica para mejorar la convivencia familiar.
¿Cómo ayuda?
- Ante un conflicto, la ecología emocional propone:
- No limitarse a retar, reprochar o darle vueltas a un enojo. Ponerse en el lugar del otro y buscar cómo solucionar los choques personales es la manera más rápida y positiva de aprovechar al máximo la energía.
- Favorecer sentimientos positivos: ternura, compasión, serenidad o gratitud.
- Evitar expresiones “dardo”, que hieren, y utilizar expresiones “puente”, que unen.
- Centrarse en la mejora personal en lugar de insistir en querer cambiar a los demás.
- Cuando invada un sentimiento negativo (ira, tristeza…), realizar actividades o acciones que ayuden a superar esa emoción.