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Martes, 11 Marzo, 2014 - 16:30

PPC acerca la realidad centroafricana a la sociedad a través de los ojos del obispo de Bangassou

  • Solo soy la voz de mi pueblo es un libro que recopila escritos y fotos que Juan José Aguirre Muñoz ha ido guardando a lo largo de sus más de 30 años como misionero comboiano en la República Centroafricana.
  • La obra ha sido publicada en colaboración con la Fundación Bangassou, creada en Córdoba en el año 2002 por un grupo de personas cercanas a él, sensibilizadas con los problemas de ese pueblo, que querían apoyar desde España al misionero en su labor de dignificar la vida de las personas de esa región tan olvidada.

Madrid, 11 de marzo de 2014.- PPC, sello editorial de SM dedicado a la producción de libros religiosos, ha presentado hoy en Córdoba, en el salón de actos de Caja Sur, Solo soy la voz de mi pueblo, un libro en el que, a través de escritos y fotos, el obispo de Bangassou, Juan José Aguirre Muñoz, invita al lector a conocer la realidad sociopolítica de la República Centroafricana a partir de sus vivencias en este país al que llegó hace más de treinta años como misionero comboiano.

En la presentación, el autor estuvo acompañado de Miguel Aguirre Muñoz, presidente de la Fundación Bangassou; Ángel Cañadilla Moyano, director de la Fundación BBK Caja Sur; y Luis Aranguren, director de ediciones de PPC.

La obra, que nace a partir de unas notas tomadas en un antiguo diario por el propio Aguirre, grabaciones, poemas y antiguas cartas y conferencias, narra su experiencia desde el noviciado y la etapa formativa a sus días en la República Centroafricana, pasando por su elección como obispo. Así, a través de relatos cortos escritos con una gran dosis de cercanía y sensibilidad, el autor conecta con el lector desde las primeras páginas y aviva las ganas de seguir leyendo un libro protagonizado por un hombre que, movido por una imperturbable fe, habla desde el amor que profesa al pueblo africano sin dejar a un lado la dureza de dos aspectos terribles como son el sida o a la guerra.

“Han sido muchas experiencias que se acumulan en mi memoria desde aquel 1980 en que llegué a África por primera vez. Si dejo rienda suelta al disco duro de mi cerebro, me descarga las más bellas. Pero yo sé que las otras, las que escuecen, las que apestan a humanidad corrompida, a sangre derramada, a la miseria de los que no son de nadie, también están ahí, formando parte del puzle de mi vida”, afirma Aguirre.

En palabras de Luis Aranguren, director editorial de PPC, “desde PPC, y en colaboración con la Fundación Bagassou, hemos preparado con todo el cariño que hemos podido este manojo de escritos de Monseñor Aguirre que revelan la audacia, el tipo de presencia y la espiritualidad de un hombre de Dios y de un pastor que huele a oveja. Cuando él llegó en 1980 a Centroáfrica reconoce que ‘recibió una bofetada de realidad, y hasta hoy’”.

Son “crónicas oliendo a pólvora de las balas” donde “sus palabras desprenden la energía misionera de un cristiano contemporáneo de nuestro tiempo y son un revulsivo para creer que entre todos sí podemos construir un mundo enraizado en la fraternidad y la autenticidad”, afirma Aranguren.

En el prólogo del libro, el periodista José Luis Restán dice: “conocí cara a cara a Juan José Aguirre hace diez años. Me llamó la atención su aparente fragilidad, su desenvoltura, su voz cálida y suave, su forma de abrir el corazón y la pasión ardiente con la que hablaba de su pueblo, como si le urgiera abrir la maleta para volver cuanto antes bajo aquel sol y aquella lluvia de Centroáfrica”.

“Quedé impresionado por su estilo de vida, por su figura de pastor itinerante de aldea en aldea, cruzando ríos y durmiendo bajo las estrellas; por su capacidad de abrazar la vida dolorosa de sus gentes, por su ímpetu de construcción que te deja boquiabierto y te lleva a sonreír meneando la cabeza”, concluye Restán.

De izquierda a derecha: Ángel Cañadilla Moyano, director de la Fundación BBK Caja Sur; Juan José Aguirre Muñoz, presidente de la Fundación Bangassou y autor del libro; y Luis Aranguren, director de ediciones de PPC.

Juan José Aguirre y la Fundación Bangassou

Miguel Aguirre Muñoz, presidente de la Fundación Bangassou, cuenta en la introducción el libro que “el misionero comboiano cordobés Juan José Aguirre Muñoz lleva trabajando más de treinta años en la República Centroafricana. Fue elegido obispo de la diócesis de Bangassou en el año 1998. La Fundación para la Promoción y Desarrollo de Bangassou nació en Córdoba en el año 2002 y se creó por un grupo de personas cercanas a él, sensibilizadas con los problemas de ese pueblo, que querían apoyar desde España al misionero en su labor de dignificar la vida de las personas de esa región tan olvidada”.

“Desde su creación, la Fundación Bangassou busca, canaliza y gestiona todo tipo de ayudas, tanto económicas como materiales, persiguiendo como objeto favorecer la promoción, programación, desarrollo y ejecución de actividades tendentes a fomentar proyectos de protección social destinados a la diócesis de Bangassou”, afirma el presidente de la fundación.

El trabajo de Monseñor Juan José Aguirre es ingente, ya que, además de atender pastoralmente a su diócesis, intenta también ayudarla materialmente y de forma continuada a través de todos estos proyectos, financiados por diversas instituciones tanto públicas como privadas de España y del resto de Europa.

Juan José Aguirre Muñoz, siguiendo el camino marcado por la Iglesia católica a lo largo de los siglos, y contando con la ayuda de Dios y de la Fundación Bangassou, ha creado varios centros hospitalarios en los que se atienden de forma permanente a enfermos afectados de lepra y de sida; dos bloques quirúrgicos en los que se realizan varias campañas anuales que comprenden las especialidades de traumatología, cirugía general, ginecología, odontología y oftalmología; una maternidad; centro de rehabilitación; varios consultorios médicos; farmacias rurales; orfanatos….

Además, apuesta por la formación como herramienta de desarrollo, y por ello se han creado colegios de primaria, secundaria y de formación profesional, y dotado de becas para estudios universitarios, porque alfabetizar, culturizar, a las futuras generaciones es dar la llave del desarrollo y de la libertad.

La Fundación también envía anualmente varios contenedores con ayuda humanitaria.

En el libro, Aguirre no ha olvidado a todos aquellos que desde la distancia están con él en su día  a día y, por eso, a modo de reconocimiento y poniendo de manifiesto su gratitud, publica las cartas que enviaba a la Fundación para que fueran leídas en los encuentros solidarios que organizaban.

La República Centroafricana

La República Centroafricana es uno de los países menos desarrollados y con más necesidades del mundo. En 2013, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo lo coloca en la posición 180 sobre un total de 187 países, según su clasificación de índice de desarrollo humano (IDH), que es un indicador social estadístico compuesto por tres parámetros: vida larga y saludable, educación y nivel de vida digno. En la República Centroafricana, la esperanza de vida está en 48,35 años; su tasa de mortalidad es del 15,99% y su renta per cápita es de 352 €.

“Un país pobre, donde no hay ningún tipo de inversión en bienestar para la población por parte del Gobierno centroafricano, la Iglesia es la única que realiza programas de ayuda sin tener en cuenta razas ni credos”, afirma el presidente de la Fundación Bangassou.

Además, es un país muy inestable. Ya desde su independencia, en 1960, ha sufrido continuas guerras por el poder y el control de la zona, que cuenta con un potencial importante en minas de diamantes y petróleo. Desde 1993, en que salió elegido Angel-Félix Patassé, hasta el momento actual, ha habido nueve levantamientos armados, entre golpes de Estado y motines. El penúltimo golpe comenzó el 25 de octubre de 2002 y terminó en febrero de 2003. El triunfo rebelde partió en dos al país, una zona leal al presidente y otra rebelde.

En diciembre de 2012, una guerrilla llamada Seleka (“Alianza” en sango), compuesta por diversas facciones del ejército y mercenarios chadianos y sudaneses, ha destituido al presidente electo y ha impuesto un presidente musulmán que intenta convertir al país en una república de corte yihaidista radical. De hecho, ha destruido selectivamente las propiedades de la Iglesia católica, ONG y congregaciones, entrando a sangre y fuego en las misiones, robando y expoliando vehículos, motocicletas, ordenadores y todo aquello que fuera susceptible de ser vendido, sin que ningún país del mundo haya dicho ni hecho nada por parar esta masacre que se ha llevado por delante a miles de centroafricanos, que son los que sufren las consecuencias de la codicia de sus dirigentes políticos.

Ficha del libro

Título:  Solo soy la voz de mi pueblo. Un obispo en Centroáfrica

Autor:   Juan José Aguirre Muñoz

Prólogo: José Luis Restán

Precio: 16 €

Páginas: 296

Encuadernación: Cartoné

Sinopsis:

El autor nos dice: “Mirando mi pasado solo puedo decir como el poeta: «Confieso que he vivido». Han sido muchas experiencias que se acumulan en mi memoria desde aquel 1980 en que llegué a África por primera vez. Si doy rienda suelta al disco duro de mi cerebro, me descarga las más bellas. Pero yo sé que las otras, las que escuecen, las que apestan a humanidad corrompida, a sangre derramada, a la miseria de los que no son de nadie, también están ahí, formando parte del puzle de mi vida. Señor, tú me has acompañado siempre, como telón de fondo de mi vida, de esa vida que he vivido con profundidad, gastada por los demás, feliz de haberla dado... Solo te repito lo de siempre: «Aunque camine por valles oscuros, no temo, porque tú vas conmigo; la certeza de tu presencia me consuela».”

El autor

Monseñor Juan José Aguirre Muñoz. Nacido el 5 de Junio de 1954, su vida iba por la senda de la medicina hasta que decidió dedicarse al sacerdocio a través de la Congregación de los Misioneros Combonianos.

Ordenado Obispo de Bangassou (República Centroafricana) en el año 2000, tras ser nombrado coadjutor de su predecesor, dejó atrás todo lo que conocía para dedicarse a ayudar a quienes más lo necesitan.

Con la ayuda de Instituciones públicas y privadas ha construido varios hospitales entre los que se encuentra el Buen Samaritano, capaz de ofrecer asistencia a embarazadas, enfermos de SIDA en incluso realizar operaciones quirúrgicas.

En 2002 funda la FUNDACIÓN PARA LA PROMOCIÓN Y EL DESARROLLO DE BANGASSOU, entidad sin ánimo de lucro cuyo único fin es canalizar las ayudas, tanto económicas como materiales, para la promoción, desarrollo y ejecución de proyectos de protección sanitaria y social para la necesitada población de Bangassou.

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