Encuentros

Una serie para descubrir, inspirar y transformar

Sabemos que educar es un reto constante y que en tus manos se encuentran las nuevas generaciones encargadas de transformar nuestro país. Buscamos docentes apasionados, con vocación, capaces de guiar e inspirar a sus alumnos. 

Los encuentros ocurren cuando coincidimos, pero también cuando descubrimos nuestras diferencias o intercambiamos opiniones; representan una búsqueda que nos lleva a reconocernos en los otros. La serie Encuentros te permitirá asociar ideas para transformar e innovar con el fin de promover tu creatividad y resolver problemáticas en tu vida, teniendo en cuenta la cultura de la paz, la interculturalidad, la tecnología, la promoción de estilos de vida saludables, el desarrollo sostenible, el cuidado del medioambiente y forjar tu papel como ciudadano responsable.

Todo comenzó con un sueño

San Antonio Arrazola es una población oaxaqueña del municipio de Santa Cruz Xoxocotlán muy cercana a la ciudad de Oaxaca, la capital del estado. Ha ganado reconocimiento gracias a unas figuras talladas en madera de todos los tamaños, colores y formas que puedas imaginar; estas son mezcla de distintos animales como aves, mamíferos, insectos y reptiles, además de criaturas imaginarias que parecen ser los habitantes fantásticos de un mundo mágico. Por supuesto, estamos hablando de los alebrijes que elaboran los artesanos en sus talleres. ¿Los conoces?

Su origen se encuentra en la década de 1930 en la ciudad de México, donde el artesano Pedro Linares López (1906-1992) empleó el término alebrijes para referirse a unas criaturas fantásticas que vio en un sueño delirante en una ocasión que cayó enfermo; tras superar la enfermedad, recreó estas criaturas con cartón y papel. Sin embargo, este mismo nombre se adoptó y adaptó para designar las figuras que tallaba en madera el artesano Manuel Jiménez (1919-2005) en San Antonio de Arrazola, lejos de la ciudad de México, y que continúan produciendo sus descendientes y muchos otros pobladores.

Para elaborar los alebrijes, los artesanos de Arrazola emplean madera de copal, la tallan y dan forma a las figuras, las dejan secar en la sombra y las lijan; después eligen un fondo de pintura sobre el que finalmente se añade la decoración de cada pieza, tanto con pigmentos naturales como con pintura acrílica. En este proceso los artistas elaboran sus productos de principio a fin y transmiten, de una generación a otra, los conocimientos y las habilidades que adquieren a lo largo de su vida. Cada pieza es única y representa un proceso creativo en el que los artesanos dan rienda suelta a su imaginación; por ello, los alebrijes de Arrazola son una manifestación de creación colectiva que tiene como base una larga tradición familiar y comunitaria, al mismo tiempo que una expresión individual en la que cada artista plasma sus ideas, sus conocimientos, sus habilidades y su visión del mundo.

La enorme destreza con que los artesanos de Arrazola elaboran sus piezas y la gran belleza que plasman en ellas les ha otorgado el merecido reconocimiento del que gozan en México y el extranjero, y su contribución ha sido fundamental para que los alebrijes sean un símbolo muy importante de la identidad oaxaqueña.

La majestuosa ballena jorobada 

México cuenta con una enorme variedad de climas y paisajes distribuidos a lo largo y ancho de su territorio. Esta riqueza natural contribuye a que en nuestro país viva una gran variedad de animales y plantas; a esta variedad se le conoce como biodiversidad y México forma parte del grupo de doce países con mayor biodiversidad del mundo, a los que se les llama megadiversos. Gracias a que se encuentra entre los océanos Pacífico y Atlántico, México cuenta con más de 11 000 kilómetros de costas; de hecho, la superficie oceánica del territorio mexicano es mayor que la terrestre, por lo que una buena parte de su biodiversidad se encuentra en las especies marinas. De 135 especies de mamíferos marinos se ha registrado la presencia de 52 de ellas en nuestro país; este registro incluye delfines, manatíes, lobos marinos, focas, nutrias, vaquitas marinas y los animales más grandes del mundo: las ballenas. De las catorce especies de ballenas que se conocen, ocho se pueden observar en los mares de México; una de estas es la ballena jorobada.

Punta de Mita, en Nayarit, se encuentra en el norte de la bahía de Banderas en la costa del Pacífico y es un sitio privilegiado para tener un encuentro con estos gigantes marinos, pues hay una amplia oferta de embarcaciones turísticas para este fin. ¡Imagina a una ballena que mide entre 13 y 18 metros de longitud y pesa entre 30 y 40 toneladas realizando acrobacias fuera del agua! La ballena jorobada es migrante: en verano se dirige a la costa oeste de Estados Unidos de América y Canadá, donde se alimenta; en invierno y primavera visita las costas mexicanas para reproducirse y criar a sus ballenatos. Al nacer, las crías pesan alrededor de una tonelada y miden entre cuatro y cinco metros de longitud; los machos llegan a vivir 57 años y las hembras 61. Los machos emiten sonidos estructurados denominados cantos, que todavía son objeto de estudio para la ciencia.

Hasta hace unas décadas, la caza de ballenas estuvo a punto de extinguirlas. Para regularla se creó en 1942 la Comisión Ballenera Internacional y México se ha distinguido por sus esfuerzos para la conservación de estos mamíferos imponentes, como prohibir su caza y reglamentar las actividades turísticas de observación, que solo pueden llevarse a cabo con permisos expedidos por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales que establecen lineamientos estrictos para que los turistas puedan observarlas en su hábitat natural sin dañarlas ni alterar su comportamiento. Estos esfuerzos han dado buen resultado, pues la población de ballenas jorobadas se ha recuperado positivamente. Ser uno de los doce países megadiversos es un privilegio que implica mucha responsabilidad; ¡no lo olvides si algún día vives esta experiencia extraordinaria!

Parque Nacional Lago de Camécuaro

En 1917 Venustiano Carranza declaró Parque Nacional al Desierto de los Leones, un bosque de pino ubicado en el suroeste de la Ciudad de México que entonces captaba la mayoría del agua que se usaba en la capital del país. Más de cien años después, esta es una historia viva, pues México cuenta con 67 parques nacionales que suman un área de 16 220 000 hectáreas. La Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente contempla los requisitos para que un lugar sea declarado Parque Nacional: debe ser un ecosistema con belleza escénica abundante en flora y fauna; tener interés científico, educativo e histórico; y ser propicio para el recreo turístico.

El Parque Nacional Lago de Camécuaro se encuentra en la ciudad de Tangancícuaro de Arista, Michoacán. Con una extensión terrestre de 5.43 hectáreas, el parque recibió la declaración a principios de la década de 1940 por el presidente Lázaro Cárdenas. El mayor atractivo del área es el lago, un manto acuífero de agua cristalina que proviene de manantiales que surten a los ríos Duero y Lerma. Este sitio es el hábitat natural del ciprés mexicano, un árbol endémico muy valorado por las culturas prehispánicas, mejor conocido como ahuehuete, del náhuatl ahuéhuetl, que quiere decir “viejo del agua”, pues habita cerca de pantanos, manantiales y arroyos. Estos enormes árboles abundan en la ribera del lago Camécuaro, llegan a medir 40 metros de altura y tienen troncos muy gruesos y raíces grandes, por lo que son uno de los atractivos del lugar. El parque también es hogar de diversas aves acuáticas como el pato real y el pato de collar mexicano, y de las serpientes de cascabel cola negra y de coralillo.

Para admirar esta riqueza natural se puede dar un paseo en lancha mientras un guía narra la leyenda purépecha acerca de que el lago se formó con las lágrimas de una princesa que lloró amargamente cuando la raptaron para separarla de su enamorado o porque este murió en batalla (las leyendas siempre tienen más de una versión). En todo caso, quienes se adentran en él cuentan que de entre sus aguas surge la figura de una mujer hermosa que les jala los pies para llevárselos y retenerlos con ella para siempre. ¿Te atreverías a bucear después de tu paseo en lancha? Si no, no te preocupes, porque hay muchas otras actividades para convivir con tu familia: nadar en albercas termales, hacer recorridos en bicicleta, acampar en la orilla del lago, así como pescar truchas y cocinarlas en los asadores con los que cuenta el parque.

Parque Nacional Cabo Pulmo

Los arrecifes son uno de los ecosistemas que concentran mayor diversidad biológica. Pueden ser rocosos, coralinos, mixtos o artificiales, se encuentran cerca de las costas en aguas con poca profundidad y albergan una gran variedad de especies de algas, peces e invertebrados. Además, brindan una ayuda invaluable a la población de las costas, pues disminuyen la fuerza del oleaje y son una barrera natural contra las tormentas tropicales y los huracanes; también tienen importancia económica, pues son lugares de crianza y reproducción de muchas especies comerciales que aprovecha la pesca mercantil, sin olvidar que son un atractivo turístico por su belleza. México tiene un área de arrecifes de aproximadamente 1 780 km cuadrados distribuidos en el golfo de México, el mar Caribe y el océano Pacífico.

Cabo Pulmo, Baja California Sur, es una pequeña población costera de unos 200 habitantes en el golfo de California que ha cobrado notoriedad por poseer un importante arrecife coralino con una enorme diversidad de flora y fauna. Destacan tres especies endémicas de aves: la mascarita bajacaliforniana, el zafiro bajacaliforniano y el cuicacoche bajacaliforniano; cuenta con tortugas laúd, caguama, golfina, negra y carey; y también aloja mamíferos marinos como el delfín dientes rugosos, delfín nariz de botella y delfín tornillo, la ballena jorobada, el rorcual común, el rorcual tropical y la orca. El coral es un ser vivo formado por unos organismos llamados pólipos de coral que forman colonias de miles de individuos; cuando se juntan varias colonias de diferentes especies de coral, forman los arrecifes coralinos. El arrecife coralino de Cabo Pulmo tiene once variedades de corales.

Desde 1995 Cabo Pulmo fue declarada Área Natural Protegida, primero en la categoría de Parque Marino Nacional, y en 2000 como Parque Nacional. Esta declaración busca la conservación de los procesos biológicos del ecosistema en sí mismos y regular el impacto de la actividad humana en ellos. Así, las actividades turísticas buscan generar el menor impacto posible en la naturaleza, como la práctica del buceo y esnórquel para admirar la belleza del arrecife, y el establecimiento de campamentos entre julio y octubre para la protección de nidos y la liberación de tortugas.

¡Sumérgete en las aguas de este arrecife coralino que en 2005 fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO!

Cuajinicuilapa, un lugar de historia viva

El 8 de noviembre de 1519 se encontraron Hernán Cortés y su ejército con el tlatoani mexica, Moctezuma, acompañado por nobles ricamente ataviados, en la calzada que comunicaba México-Tenochtitlan con Iztapalapa. Tal vez has leído o escuchado que ese momento es emblemático del encuentro de dos mundos: el indígena y el europeo, y que a partir de él comenzaría a tomar forma la nación pluricultural que más tarde sería México. Sin embargo, los españoles no venían solos: un grupo de africanos los acompañaba. Entre ellos se encontraba Juan Cortés, esclavo del soldado Juan Sedeño, el primer africano registrado en Nueva España; por ello, el 8 de noviembre de 1519 puede ser un momento clave del encuentro de tres mundos.

Durante la Colonia cientos de miles de africanos llegaron a Nueva España y, si bien fueron esclavizados y marginados dentro de un sistema de castas, formaron parte de la sociedad virreinal y de su mestizaje cultural; por tanto, son parte de nuestro pasado y sus descendientes, los afromexicanos, siguen haciendo y narrando sus historias con las que enriquecen nuestro presente, diversifican nuestra cultura y fortalecen nuestra identidad. Actualmente, la mayor parte de la población afromexicana vive en los estados de Veracruz, Oaxaca y Guerrero, lo que no es casualidad, pues desde tiempos de la Conquista Pedro de Alvarado llevó esclavos africanos a la Costa Chica oaxaqueña y guerrerense, y durante el Virreinato continuaron arribando miles de personas de origen africano. Esta es precisamente la región donde se encuentra Cuajinicuilapa, en la Costa Chica de Guerrero. Es un lugar representativo de esta historia y conserva vivas diversas expresiones culturales de origen africano, como la gastronomía, la medicina tradicional, la música y la danza, dentro de las que destacan el son o fandango de artesa y la Danza de los diablos. Esta danza es parte de la celebración del Día de Muertos, los danzantes usan máscaras con flecos y barbas hechas con crin de caballo, y los acompaña un grupo de músicos que ejecuta un género conocido como chilena. El fandango de artesa se baila durante diversas festividades sobre una plataforma de madera tallada, en un extremo de la plataforma sobresale una cabeza de toro, vaca o caballo y en el otro extremo sobresale la cola, lo que recuerda la importancia de la ganadería en esta región; la danza es acompañada por música tocada con instrumentos tradicionales.

Cuajinicuilapa es un lugar importante para el resguardo de la historia de la población de origen africano en nuestro país. Con este fin, en 1999 se inauguró el Museo de las Culturas Afromestizas Vicente Guerrero Saldaña y en 2017 fue declarado Sitio de la Memoria de la Esclavitud y Poblaciones Afrodescendientes por la UNESCO.

Un recorrido por la Universidad Nacional Autónoma de México

El antecedente más antiguo de la UNAM se encuentra en la segunda mitad del siglo XVI. El 21 de septiembre de 1551 se expidió la Cédula de Creación de la Real y Pontificia Universidad de México y abrió sus puertas el 25 de enero de 1553. Después de la Independencia se suprimieron los títulos de Real y Pontificia y solo se llamó Universidad de México. Al cabo de un tiempo, el emperador Maximiliano de Habsburgo la clausuró en 1865, pero en septiembre de 1910 Justo Sierra la inauguró con el nombre de Universidad Nacional. Tras los años convulsos de la Revolución mexicana la Universidad conquistó su autonomía y el 10 de julio de 1929 el presidente Emilio Portes Gil promulgó la Ley Orgánica de la Universidad Nacional Autónoma de México. Aunque cuenta con 31 sedes en México y catorce sedes distribuidas en nueve países, Ciudad Universitaria es la más emblemática; está ubicada en el sur de la Ciudad de México, se construyó entre 1949 y 1952, se inauguró en 1954 y en 2005 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Alberga murales de Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y Juan O´Gorman, y diversas obras escultóricas y arquitectónicas. También cuenta con la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel, que aloja alrededor de 1 500 formas de vida nativas. El Estadio Olímpico Universitario fue sede de los juegos olímpicos de 1968 y es la casa del equipo de futbol Pumas. La UNAM ofrece 128 carreras en todas las áreas del conocimiento: ciencias físico-matemáticas, ingenierías, ciencias químico-biológicas, ciencias sociales, humanidades y artes, además de contar con nueve preparatorias y cinco Colegios de Ciencias y Humanidades de nivel medio superior. Cuenta con institutos de investigación especializados en estas disciplinas y con programas de posgrado. Para que te des una idea del tamaño y la importancia de la universidad, en el ciclo escolar 2017-2018 hubo 349 000 alumnos inscritos y 40 578 académicos. Una tarea fundamental de la UNAM es la difusión de la cultura. El Centro Cultural Universitario, un conjunto arquitectónico ubicado en el campus central, promueve una gran variedad de expresiones artísticas, como teatro, danza, cine, artes visuales y música. Destaca la Sala Nezahualcóyotl, sede de la Orquesta Filarmónica de la UNAM, que es reconocida como una de las mejores salas de conciertos del mundo. Un ejemplo del encuentro entre la diversidad de disciplinas que cultiva esta institución es el hecho de que los ganadores mexicanos del Premio Nobel, Alfonso García Robles, Octavio Paz y Mario Molina se formaron en sus aulas en disciplinas tan diversas como el derecho, la literatura y la química. Recorrer Ciudad Universitaria a pie o en bicicleta es una gran oportunidad de adentrarse en el pasado, el presente y el futuro de México.

Las extraordinarias tortugas marinas y las playas de México

Con más de 11 000 kilómetros de litoral, los componentes naturales de las playas de México son muy diversos. Distintos climas, tipos de arena, fauna marina y oleaje hacen de nuestras playas uno de los principales destinos del turismo nacional y extranjero. Esta diversidad se manifiesta en una oferta turística que satisface gustos, intereses y presupuestos muy variados. A muchas personas les gusta la comodidad de la industria hotelera y se alojan en grandes complejos que cuentan con todos los servicios, mientras que otras optan por acampar bajo la sombra de una enramada en la playa de un pueblo que se dedica a la pesca y entrar en contacto con sus habitantes. ¿A ti qué te gusta hacer en la playa?

Algunas playas mexicanas ofrecen la experiencia de entrar en contacto con sus especies marinas. Cuyutlán, Colima, es un pueblo pesquero y sitio de desove y liberación de crías de tortugas marinas. De las siete especies que se conocen, seis desovan en las playas de México; de estas seis, tres lo hacen en Cuyutlán: la tortuga laúd, la golfina y la negra o prieta. La tortuga laúd es la más grande del mundo, alcanza el tamaño de un coche pequeño y llega a pesar 500 kilos; la golfina y la negra son más pequeñas y llegan a pesar 50 kilos.

La sobreexplotación puso a las tortugas marinas en peligro de extinción. Recuerda que la biodiversidad es un privilegio, pero también una responsabilidad. Desde 1990 se prohibió por completo la pesca de tortugas marinas en aguas mexicanas. Además de la protección legal, en México se creó una estrategia para su conservación: la instalación de campamentos tortugueros en las costas. Regulados por la Secretaría de Recursos Naturales y Pesca, tienen la misión de proteger los nidos y asegurar el mayor número posible de nacimientos para liberar las crías en el mar. En 1992, el campamento El Tortugario. Centro Ecológico de Cuyutlán inició sus actividades. Desde esa fecha hasta 2019 este centro había liberado alrededor de dos millones de crías; sin embargo, continúan en riesgo de extinción.

Entre agosto y diciembre de cada año se lleva a cabo la liberación de crías en Cuyutlán, en la que puedes participar. ¿Sabías que las tortugas marinas viven entre 150 y 200 años, son migrantes y nadan cientos de kilómetros entre sus sitios de alimentación y los de anidación? Se calcula que una de cada mil llegará a la vida adulta; imagina que la tortuga que liberaste es una de ellas, que es una hembra que volverá a la misma playa a desovar un siglo después y que para ese entonces estos extraordinarios animales no estarán en peligro de desaparecer.

¿Le temes a las alturas?

La sierra Espinazo del Diablo está en los límites de Durango y Sinaloa, y forma parte de la sierra Madre occidental. Entre sus montañas, barrancos, valles y precipicios corre el río Baluarte, que presta su nombre a una de las obras de ingeniería y arquitectura más importantes de la red de carreteras de México: el puente atirantado Baluarte Bicentenario, que cruza el río a 402 metros de altura.

Este puente es el tramo más emblemático de la autopista Durango-Mazatlán. Se empezó a construir el 21 de febrero de 2008 y se inauguró el 5 de enero de 2012. Su longitud es de 1124 metros, tiene 20 metros de ancho con cuatro carriles para la circulación de alrededor de 2000 vehículos particulares, de pasajeros y camiones de carga cada día, lo sostienen 12 pilares enormes y tiene 152 tirantes de acero. La autopista, junto con el puente, beneficia a muchos estados del norte del país, pues reduce el tiempo de traslado de Durango a Mazatlán (de 6 horas a 2.5 horas en coche y de 10 horas a 4 horas para los camiones de carga); esto promueve el crecimiento económico, el flujo del comercio y del turismo, ya que los puentes unen a la gente, acercan y comunican lugares.

El puente Baluarte Bicentenario es una proeza de la ingeniería mexicana, pues su construcción supuso la superación de muchas dificultades por el terreno tan accidentado en que se levantó, la participación de muchos trabajadores y la puesta en práctica del conocimiento de especialistas muy calificados. Además, al superar una barranca de 402 metros de altura, es el segundo puente atirantado más alto del mundo, superado únicamente por el de China, llamado Beipanjiang.

Quienes recorren la sierra noroccidental de México disfrutan de una vista inigualable de montañas, barrancas y valles esculpidos por el viento con el cielo de fondo. El puente Baluarte Bicentenario ocupa un merecido lugar en este paisaje espectacular y es un ejemplo, poco frecuente, de cómo las obras del ser humano se integran de manera armónica con las obras de la naturaleza.

Los mercados públicos en México

Los mercados hunden sus raíces en lo más profundo de la historia de nuestro país. En las culturas mesoamericanas se instalaban en espacios abiertos adonde acudía la gente para comprar, vender o intercambiar todo tipo de mercancías. En vísperas de la Conquista, los tianguis, como se llamaba a los mercados, se establecían todos los días en las grandes ciudades, mientras que en poblaciones más pequeñas los días de mercado eran cíclicos. La tradición de los tianguis continuó durante la Colonia, algunos se reubicaron y otros más nacieron a raíz de las nuevas actividades económicas como la minería y la ganadería, además se añadieron productos españoles y asiáticos. Desde entonces se establecieron puestos semifijos de madera en los mercados de la capital. Hubo que esperar hasta el Porfiriato para que se construyeran los primeros mercados formales con locales fijos y materiales duraderos y, en la segunda mitad del siglo XX, se establecieron los mercados públicos en diversos centros urbanos.

El Mercado Municipal Centenario de Yautepec, Morelos, se inauguró en abril de 1970. Es un típico mercado público con puestos fijos que ofrece todo lo necesario para cubrir las necesidades de abasto de la población. Como es usual en estos mercados, sus locales están organizados de acuerdo con los productos que ofrecen: frutas y verduras; carne de res, pollo o cerdo; pescado; productos lácteos y de abarrotes; hierbas; flores; dulces tradicionales; artesanías; área de fondas; etc. Este mercado guarda muchas sorpresas que puedes descubrir si pones atención a lo que perciben tus sentidos. ¿Cuántos olores se desprenden de las frutas y las verduras frescas, de las hierbas y de los dulces tradicionales?, ¿qué sabor tendrá todo eso? Observa el colorido de las frutas y verduras, de los dulces y las artesanías, ¿no crees que es como estar dentro de una pintura viva? Ahora escucha; tal vez te parece caótico el bullicio, pero si te colocas en un lugar seguro, puedes jugar a ser un director de orquesta: cierra los ojos y escucha, distingue unos sonidos de otros y dirígelos moviendo tus manos imitando los gestos de un director. Te darás cuenta de que todo ocupa un espacio: las ingeniosas frases con que los comerciantes ofrecen sus productos, el saludo amistoso de unos conocidos que se encuentran, el ir y venir de billetes y monedas que pasan de mano en mano, bromas y risas, los niños que piden un juguete o un dulce, algún diálogo en una lengua indígena, etc. Los mercados, desde el México antiguo hasta nuestros días, han sido lugares para el comercio, así como centros sociales de convivencia e intercambio cultural muy profundo. Los mercados son un patrimonio cultural vivo. Consumir en ellos es una forma de perpetuar esta herencia y hacer frente a los embates de la globalización que homologan las culturas y promueven un consumo inconsciente y desmedido. Al comprar en los mercados se fortalece la economía de las familias mexicanas, se estimula la producción local y se satisface la demanda del consumidor que busca productos de buena calidad.

Monterrey, una historia de modernidad

En una región semiárida del noreste de México domina en el paisaje la silueta de una inmensa silla ecuestre, se trata del Cerro de la Silla que, alzándose majestuoso por encima de un valle, atestiguó la fundación de la ciudad metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey en 1596 por Diego de Montemayor. Lejos de los circuitos comerciales del Virreinato, Monterrey tuvo un desarrollo aislado y era atacado y saqueado con frecuencia por indígenas nómadas que no formaron parte de la tradición agrícola sedentaria mesoamericana y no aceptaron integrarse a la vida urbana colonial.

Monterrey comenzó a cobrar notoriedad hasta el siglo XIX. El ejército estadounidense invadió y ocupó la ciudad de 1846 a 1848; la Batalla de Monterrey es el hecho más célebre de esta invasión debido a la resistencia que ofreció el ejército mexicano y por la valentía con la que participaron las mujeres, en la que destacaron María de Jesús Dosamantes y Josefa Zoraya. Más tarde, durante la Segunda Intervención Francesa, Monterrey fue sede del gobierno itinerante de Benito Juárez entre abril y agosto de 1864.

En la transición del siglo XIX al XX, durante el Porfiriato, llegó la industrialización. Surgieron importantes empresas en sectores como la siderurgia, el cemento y la producción de cerveza (la Cervecería Cuauhtémoc inició sus operaciones en 1890 y aún subsiste). Después de la Revolución mexicana, el desarrollo económico de la ciudad no se ha detenido y en la actualidad es una ciudad moderna con una infraestructura excelente que cuenta con parques, centros comerciales y buenas vialidades; también es sede de muchas de las empresas más importantes del país.

Ejemplo de este desarrollo es el Parque Fundidora, un parque urbano de acceso gratuito que se construyó en los terrenos que ocupó la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, fundada en 1900. Tiene una extensión de 144 hectáreas, de las cuales ochenta son de áreas verdes, dos lagos, 23 fuentes de agua, una pista de 3.5 kilómetros y un canal artificial de 2.5 kilómetros de longitud. Desde su fundación, en 2001, el Instituto Nacional de Antropología e Historia le otorgó el título de Museo de Sitio de Arqueología Industrial, ya que tiene 27 macroestructuras, 16 naves industriales y 127 piezas de museo de maquinaria y herramientas siderúrgicas.

La riqueza de Monterrey no solo es económica, el Cerro de la Silla fue nombrado Área Natural Protegida en la categoría de Monumento Natural en 1991 para asegurar la preservación de su belleza, de su vegetación semidesértica y de su fauna silvestre que incluye al murciélago trompudo, al felino jaguarundi, al oso negro y a la aguililla negra menor; además, es un área de recarga de los mantos acuíferos que abastecen de agua potable a la ciudad. En el Cerro de la Silla se pueden llevar a cabo actividades de deportes extremos y cuenta con un teleférico para que cualquier persona pueda admirar una magnífica vista de la ciudad.

La fuerza del viento y el desarrollo sostenible

Conectar el cargador del teléfono para recargar la pila, prender la televisión o una lámpara, meter un alimento en el refrigerador para conservarlo y muchas otras actividades que llevamos a cabo todos los días implican el uso de energía eléctrica. Estamos tan acostumbrados a efectuar estas acciones, que casi no nos detenemos a pensar cómo se genera la electricidad que llega a nuestras casas y escuelas. La energía eléctrica se obtiene a partir de la transformación de otras formas de energía.

En México, la más habitual es la hidráulica, pues hay 57 centrales hidroeléctricas; sin embargo, recientemente ha ganado terreno el aprovechamiento de otros recursos naturales para generar energía eléctrica: la luz solar y la fuerza del viento. Este último se ha utilizado desde hace mucho tiempo de diversas maneras, por ejemplo, para la navegación o para poner en movimiento los antiguos molinos; de hecho, los aerogeneradores que actualmente se emplean para aprovechar la energía eólica funcionan como los molinos antiguos (el movimiento de las aspas se utiliza como una fuerza para moler granos y el de las palas se transforma en energía eléctrica por medio de un generador).

Un ejemplo del aprovechamiento de esta energía es el parque eólico El Cortijo, ubicado a 40 kilómetros al sur de Reynosa, Tamaulipas. Se construyó de marzo del 2017 a septiembre del 2018, cuando entró en operaciones. Cuenta con 61 aerogeneradores montados en torres de 120 metros de altura que tienen la capacidad de generar el equivalente al consumo eléctrico de aproximadamente 458 000 hogares mexicanos. Los aerogeneradores tienen orientación automática gracias a una veleta que indica la dirección del viento; entonces, giran para aprovecharlo al máximo. Las palas están hechas de materiales muy ligeros y resistentes para girar aun con vientos débiles; cuando hay vientos fuertes se colocan en una posición llamada de bandera y dejan de girar. La energía que se genera se conduce por el interior de la torre hasta su base y de ahí se envía a una subestación que, después de un tratamiento, la introduce en la red eléctrica para su distribución.

La energía eólica tiene muchas ventajas: no contamina y reduce el uso de combustibles fósiles (carbón, gas y petróleo), que es el origen de las emisiones de gases de efecto invernadero responsables del calentamiento global; su disponibilidad es inagotable y depende de ciclos naturales, por lo que se considera renovable. Se espera que el parque eólico El Cortijo evite la emisión anual de más de 429 000 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera, lo que representa un gran aporte para el desarrollo sostenible de nuestro país.

Observadores de estrellas

El ser humano ha observado las estrellas desde tiempos inmemoriales. Cada cultura ha expresado su conocimiento por medio de la elaboración de leyendas y mitos que identifican a dioses con los cuerpos celestes, conformando sistemas de creencias muy complejos; tan importante fue esta observación, que se construyeron ciudades con base en la posición de los astros. Con el transcurrir de los siglos, la observación se convirtió en conocimiento científico sistemático que utilizó instrumentos ópticos cuyo perfeccionamiento posibilitó una mirada más profunda a los fenómenos celestes. A partir del conocimiento que se ha generado observando el firmamento, el ser humano ha cobrado conciencia de su posición en el mundo y el universo; esto ha sido fundamental para la confección de dos elementos culturales clave para el desarrollo de la especie: el tiempo y calendario.

A 4 600 m de altura, en la cima del volcán extinto Sierra Negra, que es parte del Parque Nacional Pico de Orizaba, se encuentra el Gran Telescopio Milimétrico (GTM), el más grande del mundo en su tipo. Este proyecto fue ideado por el astrónomo Alfonso Serrano del Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica (INAOE) a fines de los años ochenta. Para su materialización contó con ayuda del gobierno mexicano y la Universidad de Massachussetts. El GTM se inauguró en noviembre de 2006 y desde entonces es operado por ambas instituciones.

El telescopio se emplea para estudiar los cuerpos celestes más lejanos y fríos, así como la formación de estrellas y galaxias. Forma parte de una red mundial de ocho observatorios que exploran el agujero negro Sagitario A* que se encuentra en el centro de la Vía Láctea, nuestra galaxia. Gracias al GTM, un equipo internacional de astrofísicos dirigido por el mexicano Jorge Zavala confirmó la existencia de la segunda galaxia más lejana que se conoce, a la que bautizaron con el nombre de G09 83808.

El GTM coloca a México en la vanguardia de la innovación y la investigación científica, por lo que es un motivo de orgullo para el país. Lo mejor de todo es que puedes visitarlo si solicitas un permiso que emite el INAOE. Prepárate con una buena chamarra, botas, bloqueador solar, lentes para proteger tus ojos y conoce este lugar en compañía de tu familia.

Gente del mar y el desierto

Los seris o comcáac (como se llaman a sí mismos y cuyo significado es “la gente”), viven en el desierto de Sonora desde hace por lo menos 2 000 años. En la actualidad el territorio comcáac abarca aproximadamente 100 km de litoral, los seris se concentran principalmente en dos pueblos costeros de Sonora, El Desemboque y Punta Chueca, además existen campamentos temporales que habitan los pescadores y sus familias de acuerdo con los ciclos de pesca. Antiguamente también ocupaban la isla Tiburón, llamada Tahejöc en su lengua, en el golfo de California, pero en 1963 se expidió un decreto que designó a la isla como zona de protección de flora y fauna silvestre, prohibiendo que la habitaran permanentemente; sin embargo, en 1975 se añadió la isla al territorio que les pertenece oficialmente y, aunque no viven en ella, continúa siendo su patrimonio y participan en su resguardo.

Los seris se consideran descendientes de una raza de gigantes y reconocen a Hant Caii como el creador que forjó la tierra con sus cantos. El canto es muy importante para ellos: calma el clima, cura enfermedades y transmite conocimientos. Habituados a vivir en el desierto y el mar, tienen cantos dedicados a la naturaleza marina y terrestre. Los comcáac se integran así de manera armoniosa con el mundo natural que los rodea y sus historias de creación de la Tierra involucran todos los elementos naturales de su medio. Por ejemplo, creen que en las cuevas de la isla Tiburón habitan espíritus buenos y malos a los que se apacigua por medio de cantos; cuando están frente a una cueva, un anciano debe cantar para evitar que los espíritus malos entren en el corazón. En una cueva de la isla habita el espíritu de un antepasado gigante que luchó para defender al pueblo y al territorio de los sucesivos invasores que los han querido someter, desde los españoles hasta los rancheros ganaderos del México independiente, por medio de campañas de exterminio. Este lugar es parte de la memoria histórica del pueblo y sus cuevas son sitios sagrados habitados por sus antepasados que resguardan y revelan los conocimientos ancestrales.

Esta es la isla más grande de México y su importancia biológica es enorme, pues las aguas que la bañan son una zona de reproducción y crecimiento de diversos mamíferos marinos y tienen una alta concentración de aves marinas migratorias y residentes, así como tortugas y manglares. Su superficie también es área de conservación por la abundancia de cactáceas, reptiles y mamíferos. Sin embargo, nadie la ha protegido y conservado mejor que los comcáac, que han hecho un uso armonioso y respetuoso de sus recursos y la han integrado a su manera de entender y estructurar su mundo. Como has visto, la isla y los seris no pueden disociarse, pues guardan una relación muy profunda. Por ello es de gran importancia la conservación de esta cultura y su lengua, a la que ellos llaman cmiique iitom. Según datos del Inegi, en 2015 había solamente 754 hablantes, por lo que se clasifica a esa población como en riesgo de extinción lenta. Conocer su cultura y su forma de vida, valorar y respetar la diversidad es un buen comienzo.

Guachimontones

En los valles de Tequila, en el centro de Jalisco, se desarrolló la cultura Teuchitlán, cuyo principal centro fueron los Guachimontones. Su apogeo tuvo lugar durante el periodo Clásico, entre el año 100 a. C. y el 450 d. C. Guachimontones es una palabra coloquial de la región que se refiere a las estructuras circulares exclusivas del área cultural mesoamericana del Occidente, las cuales se han encontrado desde el sureste de Nayarit hasta el noroccidente de Jalisco; sin embargo, las más espectaculares están en la zona arqueológica Guachimontones, en el municipio Teuchitlán.

Estas estructuras constan de una base circular sobre la que se superponen cuerpos de menor diámetro, de tal manera que forman pirámides circulares escalonadas que pueden alcanzar hasta 17 metros de altura. En el centro ceremonial de Guachimontones destacan tres pirámides de este tipo: el Gran Guachi, la Iguana y el Azquelite. Cada una está rodeada por un patio circular elevado que, a su vez, está rodeado por una banqueta circular sobre la que se encuentran plataformas rectangulares; debajo de algunas de ellas se han encontrado criptas funerarias. Con una base de 125 metros de diámetro y 12 plataformas rectangulares alrededor, el Gran Guachi es la estructura más grande; la Iguana está rodeada por 10 plataformas, tiene 115 metros de diámetro y 13 cuerpos circulares superpuestos, un descanso y un altar en la cima de cuatro escalones más; el Azquelite es la estructura más pequeña con cuatro cuerpos circulares superpuestos y 8 plataformas rectangulares. El Gran Guachi y la Iguana están separados por una cancha de juego de pelota, mientras que las banquetas de la Iguana y el Azquelite comparten una plataforma.

En la cima de la Iguana se encontraron los restos de un largo poste que se utilizaban para llevar a cabo la ceremonia del “volador”, que consistía en una danza ritual y acrobática en la que un importante personaje con atavío de águila subía a lo alto del poste. Se piensa que el patio circular que rodea las pirámides servía como foro para esta ceremonia. Se han encontrado piezas de cerámica que representan esta ceremonia.

El sitio arqueológico cuenta con el Centro Interpretativo Phil Weigand, llamado así en honor al arqueólogo que hizo las primeras excavaciones en el lugar. Aquí se puede ver una introducción a la historia de Guachimontones y las exploraciones arqueológicas que han tenido lugar por medio de una sala de exposiciones permanente y una temporal, recursos multimedia, un mural, mapas explicativos y otros recursos.

Un paraíso rosa en el sureste de México

En esta ocasión descubrirás la diversidad natural de la costa de Yucatán, uno de los tres estados que conforman la península del mismo nombre. En esta zona abundan los humedales, hábitat del flamenco rosa del Caribe. Ría Lagartos es el humedal más importante para la anidación y nacimiento de estas aves. Fue declarado Área Natural Protegida en la categoría de Reserva de la Biosfera en 1999; desde entonces se implementó el Programa Integral para la Conservación del Flamenco en la península de Yucatán, con el objetivo de proteger los sitios de anidación, alimentación y fuentes de agua dulce. Entre las acciones de este programa destaca el anillamiento de polluelos, que consiste en colocar dos anillos en una pata del ave que permiten su identificación y su rastreo (se registran el peso y la medida), y se reincorporan a su hábitat. De esta manera se ha podido monitorear a un número significativo de flamencos, permitiendo estudiar su comportamiento, sus desplazamientos migratorios y la demografía de la especie. Así se ha descubierto que vuelan grandes distancias, pues se han registrado flamencos anillados en Yucatán que luego han sido identificados en Cuba, el Refugio de Flora y Fauna Río Máximo, a 1 050 kilómetros de distancia; o en Florida, en el Parque Nacional de Everglades, a 803 kilómetros; o en la costa de Texas, en el Refugio de Vida Silvestre de Aransas, a 1 178 kilómetros. El programa de conservación ha dado resultados muy positivos, pues en 2018 se registraron 40 000 flamencos adultos en Ría Lagartas.

El puerto Las Coloradas se encuentra dentro de esta reserva natural. La principal actividad económica de este lugar es la extracción de sal, pues cuenta con un lago que tiene una concentración de sal tan alta que pocos organismos se han adaptado a vivir en él. Entre esos organismos están la artemia salina, un pequeño crustáceo, así como algas y bacterias, todos ellos contienen un pigmento orgánico llamado cantaxantina; gracias a este pigmento el agua del lago es de color rosa. De hecho, los flamencos rosas del Caribe obtienen este color porque se alimentan de esa artemia y de las algas.

¿Te gustaría conocer estos escenarios espectaculares? Recuerda que en las Áreas Naturales Protegidas las actividades turísticas deben tener el menor impacto posible en la naturaleza. Los pobladores de la costa de Yucatán han asumido este compromiso de conservación ofreciendo actividades ecoturísticas, como paseos en lancha para observar la flora y la fauna, que incluyen diversos tipos de manglares y animales como el mono araña, el jaguar, el ocelote y el oso hormiguero.

Campeche

La península de Yucatán es parte del área del sureste en que se desarrolló la cultura maya. En la costa del Golfo, en el oeste de la península, se fundó en el siglo XVI la actual ciudad de Campeche, en lo que era la provincia maya Kan Pech. El primer contacto de los europeos con los habitantes de la región ocurrió en marzo de 1517 cuando llegó, proveniente de Cuba, una expedición al mando de Francisco Hernández de Córdoba. Una segunda expedición llegó a estas tierras el 22 de mayo de 1518 y siguió hasta las costas de Tampico; en la tripulación de los cuatro navíos que la conformaban estaban Juan de Grijalva, Pedro de Alvarado y Francisco Montejo. El 4 de octubre de 1540 Francisco de Montejo “el mozo” fundó la Villa de San Francisco de Campeche y en 1777 la villa se elevó a la categoría de ciudad.

Poco a poco se asentó el régimen colonial, llegaron frailes, se construyeron iglesias, se establecieron haciendas y se introdujeron productos nuevos, se usó la mano de obra de los indígenas que se convirtieron en tributarios de los españoles y la villa se convirtió en un próspero puerto comercial; esto la hizo vulnerable a los ataques de los piratas ingleses, franceses y holandeses, que contaban con el apoyo de las monarquías de sus países y tenían bases de refugio y aprovisionamiento en Jamaica y en la Isla de Tortuga, hoy Haití. Desde la segunda mitad del siglo xvi Campeche sufrió ataques y saqueos, lo que obligó a la Corona española a implementar mecanismos de defensa, como fortificarla y dotarla de artillería, pero a pesar de ello, los ataques fueron constantes. En la memoria histórica de Campeche sigue presente el asalto de los piratas Lorencillo y Nicolás Agramont del 6 de julio al 28 de agosto de 1685 por las vidas que cobró y por causar la destrucción casi total de la villa.

La idea de amurallar Campeche venía de tiempo atrás y ese ataque la hizo ineludible, así que el 6 de enero de 1686 comenzó la construcción de una muralla hexagonal. La obra se finalizó en 1704, contó con 2 536 metros de perímetro, 91 cañones y ocho baluartes: San Carlos, San Juan, San Francisco, Santa Rosa, San Pedro, Santiago, San José y Nuestra Señora de la Soledad. Entre 1705 y 1710 se hicieron algunas adecuaciones para mejorarla. A partir de 1894, durante el Porfiriato, comenzó la demolición de la muralla en aras de la modernidad para dar paso a los tranvías y mejorar las vías de comunicación. A principios del siglo xx solo quedaban 415 metros del perímetro de la muralla. En la actualidad lo que queda de ella y los baluartes que se mantienen en pie son monumentos históricos: el Baluarte de la Soledad es un museo de arqueología. Campeche fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1999 y sus pobladores resguardan con orgullo esta herencia en sus calles llenas de historia, vida y color.

Barrancas del Cobre

La sierra Tarahumara es parte del sistema montañoso de la sierra Madre occidental en el estado de Chihuahua. Desde tiempos remotos la han habitado diversos grupos indígenas seminómadas que conservan esta forma de vida hasta nuestros días a pesar de los intentos coloniales de evangelización y de forzarlos a adoptar la vida sedentaria; es decir, se dedican a la pesca, recolección y caza, pero también practican la agricultura y viven en asentamientos temporales de acuerdo con el ciclo agrícola. En la actualidad hay cuatro grupos indígenas en este territorio: los pimas, los tepehuanes, los guarijíos y los tarahumaras, estos últimos son los más numerosos; los tarahumaras se llaman a sí mismos rarámuris, que significa “corredores a pie”. Esta región también es habitada por la población mestiza, a la que los rarámuris llaman chavochi, que significa “los que tienen barba”.

En este espacio multiétnico y pluricultural destaca Barrancas del Cobre, un sitio que ofrece un impresionante paisaje de altas montañas y profundas barrancas de color cobrizo, de donde toma su nombre. Por su belleza natural y su impactante profundidad, Barrancas del Cobre se ha convertido en un destino turístico muy importante, ya que cuenta con una infraestructura capaz de recibir a los visitantes y ofrecerles un abanico de actividades. Inaugurado en 1961, el tren de pasajeros Chihuahua-Pacífico, mejor conocido como Chepe, es el medio ideal para disfrutar estos paisajes. Cubre una ruta de 673 kilómetros que conecta a la ciudad de Chihuahua, Chihuahua, con Los Mochis, Sinaloa, pero muchos visitantes cubren solo la parte del camino que los lleva a la estación Divisadero, en Barrancas del Cobre. En esta estación está el Parque de Aventura Barrancas del Cobre que ofrece diversas actividades: miradores, puentes colgantes, tirolesas, paseos en caballo, bicicleta de montaña, caminatas al fondo de las barrancas con guías rarámuris y espacios para acampar. En 2010 se inauguró el teleférico que cuenta con dos cabinas con capacidad para sesenta personas que recorren 3 kilómetros por encima de los barrancos. Si bien algunos rarámuris se han integrado en esta dinámica turística y económica, la venta de artesanías continúa siendo una fuente de ingresos para esta comunidad. Hombres y mujeres fabrican objetos de gran belleza y colorido con palma, barro, madera y textiles decorados con figuras geométricas. Un buen consejo que te podemos dar si visitas Barrancas del Cobre es que pagues el precio de sus artesanías sin regatear y trates con respeto su forma de vida, recuerda que la diversidad cultural es una de las riquezas más grandes de México y que esas montañas y barrancas han sido su hogar durante siglos.

Holbox

Con numerosas islas y más de 1 000 kilómetros de litoral en el Caribe y el golfo de México, Quintana Roo, en el oriente de la península de Yucatán, es un importante refugio de la biodiversidad marina y uno de los principales destinos turísticos del país. En el norte del estado, bañada por las aguas del golfo de México, se encuentra la isla Holbox, que en maya yucateco significa “hoyo negro”. Esta isla de 40 kilómetros de largo y 2 kilómetros en su parte más ancha tiene 34 kilómetros de playas de arena blanca y es parte del Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam.

Holbox es un poblado tranquilo sin grandes hoteles al que solo se puede llegar por vía marítima o en vuelos pequeños, sus calles son de arena y no hay automóviles, por lo que puedes recorrer la isla a pie, en bicicleta o en coches eléctricos de golf. Esta tranquilidad permite a sus visitantes admirar sus atractivos naturales, como la visita del tiburón ballena entre junio y septiembre; este es el pez más grande del mundo, llega a medir 18 metros y a pesar 34 toneladas, se estima que llega a vivir entre ochenta y cien años, se alimenta principalmente del plancton que abunda en las aguas de la isla, es inofensivo y te permite nadar a su lado, pero las autoridades que lo protegen advierten que no todas las personas que ofrecen este servicio están autorizadas, así que es importante asegurarte de hacerlo únicamente con gente que cuenta con la autorización oficial, así como conocer y respetar el reglamento de nado. Para la conservación en particular del tiburón ballena, en 2009 las costas del norte de Quintana Roo fueron declaradas como Área Natural Protegida en la categoría de Reserva de la Biosfera.

Hay muchas más especies que puedes apreciar en esta isla: el manatí, la langosta, la manta gigante, las tortugas carey y caguama que anidan en sus costas, los cocodrilos americano y del pantano; también hay especies terrestres como el mono araña, el saraguato de manto, el oso hormiguero, grandes felinos como el puma, el ocelote y el jaguar; desde un sitio de la isla llamado Punta Mosquito es posible el avistamiento del flamenco rosado del Caribe. Yum Balam también es el hogar de cuatro tipos de mangle: el negro, blanco, rojo y botoncillo. Pero esto no es todo, las aguas tranquilas y poco profundas de color turquesa de Holbox ofrecen un espectáculo visual sorprendente; la bioluminiscencia; es un fenómeno natural provocado por la acción de microorganismos que ocasionan un efecto luminoso cuando chocan con las olas, entonces el agua se ilumina como si tuviera luces de neón; este fenómeno ocurre a lo largo de todo el año, pero se aprecia mejor en las noches con poca luz de luna y en las zonas más oscuras de la playa.

Encuentros te ayudará a asociar tus ideas y experiencias para transformar e innovar con el fin de mostrar tu creatividad; la serie Proyectos. Encuentros reúne propuestas de trabajo interesantes y enriquecedoras para que las lleves a cabo en colaboración con tus compañeros, porque el desarrollo y el aprendizaje de saberes nunca llegan solos: necesitan encontrarse con otros para que continúen creciendo.

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