Hay 10 palabras que la Revista Vida Nueva ha elegido a modo de decálogo para prepararnos a la visita del Papa, y diez personas las han enriquecido con sus aportaciones. Desde SM también os invitamos a alzar la mirada y focalizarla en nuestras escuelas:
Jesús -dos movimientos-: alzar la mirada, para mirarle a Él y orientar las propuestas de nuestros colegios para mirar como Él, a nuestros alumnos, a los compañeros, a las familias…
¡Qué alegría sentirnos mirados por Él y aprender de cómo mira, para seguirle!
Vaticano II -cristianos de hoy, hijos del Concilio-: alzar la mirada para reconocer que todo lo humano encuentra eco en el corazón de Dios, y ser capaces de identificar de qué modo hacemos esto realidad en nuestros colegios o si estamos más ocupados con programas, burocracias, planes estratégicos…
Pobres -de las cunetas al centro-: alzar la mirada para ver a los descartados, y para preguntarnos en nuestros colegios, quiénes son y cómo los miramos, los tratamos, los incluimos o los rechazamos…
Diálogo con el mundo -la res novae de nuestro tiempo-: alzar la mirada para situarnos como escuelas católicas en el diálogo, frente a la polarización que nos rodea; en la escucha profunda, frente al desprecio a la palabra del otro; en la palabra oportuna, o la intransigencia… Tantas oportunidades educativas para ser alternativa…
Abusos -¿cosa del pasado?: alzar la mirada para no olvidar a los que en nuestros colegios son peor tratados por sus compañeros, son rechazados o manipulados… y crear una cultura de la prevención y también de mediación y de reparación de los daños.
Sinodalidad – nunca más solos-: alzar la mirada con el deseo de caminar juntos, todos los que formamos la comunidad educativa, cada uno desde sus responsabilidades, pero haciendo realidad la misión compartida a la que estamos llamados todos.
Pastoral -más allá de los números-: alzar la mirada para observar la diversidad de nuestros alumnos, familias y compañeros; en momentos vitales, personales, familiares… tan distintos y así, acompañar y cuidar a cada uno, ofreciendo el encuentro con Jesús con procesos adaptados a lo que necesita cada uno, como se acercaba Él a las personas.
Jóvenes -en busca de sentido-: alzar la mirada para ir más allá de lo evidente y ser capaces de reconocer que los jóvenes están en búsqueda de sentido, aunque no sepan expresarlo o lo hagan con formas que para los educadores nos resultan extrañas; y poderles hacer la propuesta del Evangelio, con frescura y novedad y regalarles una iglesia que sea hogar y lugar para compartir sus inquietudes.
Ideologías -un horizonte nuevo-: alzar la mirada para ponerla en el Evangelio, para apostar por una nueva iglesia, y una escuela católica que eduque en las actitudes de diálogo y comunión, desde el respeto a las diferencias, la libertad y la acogida a la diversidad, donde la pluralidad sea viva como riqueza.
Católicos excluidos -escuchar a los que no echamos de menos-: alzar la mirada para que lleguemos a todos, todos, todos en nuestras escuelas y afrontar los desafíos que supone detenernos en los que nos pasan más desapercibidos, o en los que más nos molestan, o en los que no aceptan de buena gana nuestras propuestas…
Esperamos que los mensajes que vamos a recibir del sucesor de Pedro y lo que vamos a experimentar estos días, cale en cada uno de nosotros; y lo que haya tocado nuestro corazón, lo sigamos alimentando al terminar esta visita del Santo Padre, y así nuestras escuelas alcen la mirada a un futuro esperanzador.