• Tiempo de formular preguntas

Tiempo de formular preguntas

En momentos de incertidumbre urge la necesidad de pararnos, dejando que los pensamientos nos recorran y nos ayuden a conectar con nuestra esencia para poder acompañar y seguir dejando huellas profundas.

¿Volverá a ser todo lo mismo después de la pandemia? ¿Qué experiencias significativas estamos aprendiendo en esta situación? ¿Qué retos tendremos que afrontar a la vuelta de la normalidad? Estas y otras cuestiones nos ayudan a encuadrar y reflexionar sobre los momentos presentes. Con la certeza de que no hay recetas ni fórmulas mágicas, os propongo seis ideas y muchas preguntas para pensar desde la vulnerabilidad que en estos días aflora en nuestras vidas:

  • Pararnos y conectar con lo esencial reavivando la espiritualidad. ¿Cuál es nuestra misión? ¿Qué da sentido a lo que hacemos? ¿Qué harían nuestros fundadores en este momento? ¿Qué estrategias podemos usar para conectar con nuestra esencia? ¿Qué directrices o pautas encontramos en nuestro proyecto educativo para afrontar esta situación? ¿Cómo solidificar los pilares de una vida más plena? ¿Hemos atendido demasiadas urgencias que nos eran ajenas?
     
  • Acompañar a las personas que trabajan con nosotros. ¿Cómo están? ¿Cómo se sienten? ¿En qué podemos ayudarles? ¿Qué necesitan para seguir creciendo? ¿Cuáles son sus dificultades y retos? ¿Cómo crear espacios para compartir lo que somos y soñamos? ¿Cómo gestionar las emociones que se quedarán ancladas en sus vidas? ¿Cómo dar más importancia a las personas que a nuestra burocrática agenda? Potenciar la creatividad.
  • Pensar para crear. ¿Cómo convertir en oportunidad la incertidumbre social? ¿Cómo seguir siendo significativos? ¿Qué iniciativas podemos recoger de todo lo vivido para pintar el futuro con colores nuevos? ¿Qué nos aporta la agresividad del ritmo que nos habíamos impuesto?
     
  • Liderazgo compartido. ¿Cómo seguir fomentando la corresponsabilidad entre todos? ¿Cómo pasar del victimismo a la responsabilidad común? ¿Qué estrategias hemos de poner en práctica para animar a los más pesimistas?
     
  • Potenciar lo positivo. ¿Cuáles han sido nuestros mayores logros? ¿Qué valores nos fundamentan? ¿De qué nos sentimos orgullosos? ¿Qué experiencias recordamos como extraordinarias?
     
  • Poner al alumno y a sus familias en el centro. ¿Qué modelo de persona queremos construir? ¿Qué elementos podemos potenciar para que nuestros alumnos sean felices? ¿Cómo acompañar a las familias en esta misión común?
"Cuando formulamos una pregunta ya estamos dando la mitad de la respuesta." (Sócrates)

Formular las preguntas adecuadas en el momento preciso es una de las habilidades que como equipos directivos no podemos renunciar a desarrollar. Es tiempo de dar paso a preguntas que nos ayuden a generar conciencia y responsabilidad; porque quizá el reto de estos días no es solo vencer al virus, sino también vencernos a nosotros mismos.

Diego Cuevas

Diego Cuevas Gámez
El autor de este artículo es un apasionado de la educación. Ha ejercido gran variedad de cargos en la dirección de centros. Se formó en psicopedagogía, filosofía y teología. Cuenta con una amplia experiencia en coaching educativo.
Actualmente, trabaja en SM en procesos de acompañamiento y formación con instituciones educativas. Ponente habitual en cursos de directivos y docentes, donde destaca por su gran creatividad e imaginación.
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