Componente importante del proceso de enseñanza y aprendizaje es la evaluación tanto la que hace el niño o niña de su propio proceso como la que hace la educadora porque da la oportunidad de realizar una retroalimentación efectiva y poder repensar la práctica pedagógica y así alcanzar los objetivos de aprendizaje.
La imaginación, la exploración, el juego, el descubrimiento, la risa y la creatividad son actividades que se dan de forma natural en los niños y niñas y forman parte de su quehacer diario, al que se entregan en cuerpo, mente y alma.