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La Fundación SM presenta el estudio "Las emociones y los valores del profesorado"

09/03/2007
Fundación SM Educación

_mg_9602_2Cerca del 70% de los profesores españoles asegura que la educación ha empeorado en los últimos 30 años y más de la mitad de los docentes volvería a la estructura educativa de las décadas de los 70 y los 80 con la Ley General de la Educación (LGE).

Así lo revela el estudio “Las emociones y valores del profesorado” que el director de la Fundación SM, Leoncio Fernández, y el autor del informe y Secretario General de la OEI, Álvaro Marchesi, presentaron hoy  en Madrid.

  • Más de la mitad de los encuestados volvería al sistema establecido por la Ley General de Educación.
  • Cerca del 56% del profesorado está contento con sus condiciones laborales pero no se siente valorado ni por la sociedad ni por la Administración.
  • Los Centros de Formación del Profesorado y las Universidades son las instituciones en las que más confían.
  • A pesar de la situación actual, los docentes confían en que las nuevas generaciones aportarán a la sociedad del siglo XXI un  “moderado proceso”.

El descontento con los resultados de la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) se  refleja en la opinión del 75% de los profesores en activo encuestados, que consideran que el sistema ha ido marcha atrás. Según explicó Marchesi, sólo el 21% piensa que ha mejorado y el 4% cree que no ha cambiado nada. Entre los futuros docentes, en su mayoría antiguos alumnos que se han educado en el sistema de la LOGSE, sólo el 22% asegura que la educación ha mejorado frente al elevado 73% que piensa todo lo contrario.

Las_emociones_y_los_valores_del_profesor_2 Debido a las últimas reformas educativas y a las transformaciones sociales que el profesorado español ha tenido que hacer frente en los últimos tiempos, los profesores han podido cuestionar el sistema educativo y sus leyes. Así, “un 60% de los encuestados asegura que volvería al sistema establecido con la LGE siendo los profesores de secundaria y los de centros públicos los que más añoran esta educación, un 60% y un 63% respectivamente”, aseguró el autor del informe.

Además, Marchesi indicó que existen diferencias en el descontento con la situación de la educación actual entre los profesores de primaria y los de secundaria. En su opinión “los maestros añoran unos tiempos más homogéneos, un estilo y unas condiciones de enseñanza más tranquilas”, mientras que los profesores de secundaria, aparte de echar en falta un sistema más homogéneo, “prefieren la estructura pasada más selectiva, que permitía a los alumnos diferentes opciones  a los 14 años y dirigir su futuro profesional”.

Buenas condiciones laborales

El informe también ha tomado nota del grado de satisfacción de los profesores respecto a su profesión. Marchesi explicó que “más de la mitad de los encuestados, un 56%, asegura que están contentos con sus condiciones laborales”. De hecho, el 78% indica que no dejaría su profesión como profesor aunque encontrarán un trabajo similar. “Esto indica la fuerte vinculación que tienen los profesores con su profesión y la escasa voluntad de dedicarse a otro trabajo aunque encontrasen las mismas condiciones”, señala el autor. Dentro de este grupo, son los profesores de primaria los que mayor compromiso manifiestan (84%), frente a los de secundaria (71%). 

Foto_marchesi_1 Según los resultados del informe, los docentes de secundaria no tienen tan claro que vayan a dedicarse toda la vida a la enseñanza ni cierran la posibilidad de elegir otro trabajo si fuese interesante. Estos datos tienen relación con los porcentajes referentes a la vocación de los profesores. Aunque un 90% asegura que para ser profesor es necesario tener vocación, entre los de secundaria hay un porcentaje muy elevado que ha elegido la educación porque les gusta enseñar (42%) frente a los que lo han hecho por vocación (28%).

A pesar de que existe satisfacción con el trabajo, los profesores, en general, aseguran que no se sienten valorados ni por la sociedad ni por la Administración. En este sentido, sólo el 6% de los profesores en activo se siente valorado socialmente y un 9% considera que la Administración les trata como debería.

Una asignatura de educación para la ciudadanía

En cuanto a la introducción de una materia de educación para la ciudadanía, la mayoría de los profesores está de acuerdo. En el caso de los profesores en formación, un 78% considera que esta asignatura es positiva mientras que  entre los profesores en activo, es el 57%. Dentro de este último colectivo, los más contrarios a la incorporación de la asignatura son los profesores de centros públicos, donde, no obstante, apoya esta asignatura un 53,5%.

Además, casi todos los profesores encuestados afirman que la educación moral del alumno es responsabilidad de todo el profesorado (el 93% de los futuros docentes y el 92% de los profesores que ya están trabajando como tales).                  

Las Instituciones educativas no dan la talla

_mg_9625_1 Cuando se les ha preguntado a los profesores por el papel y la influencia de las distintas instituciones de la educación, ni el Ministerio, ni las Consejerías así como la Universidad y los Centros de Formación del Profesorado aprueban con un suficiente.  En general, sólo un 20% aproximadamente indica confiar bastante  o mucho en estos, un porcentaje “escaso”, según Marchesi, que además destacó que “todas las instituciones han sido tratadas y valoradas por igual en cualquiera de las Comunidades Autónomas independientemente de los perfiles políticos”. 

Entre los profesores en activo, sólo el 16 % confía en el Ministerio, el 19% en la Consejería de Educación, el 30% en la Universidad y el 41% en los centros de Formación. En el caso de los futuros profesores, los centros de formación son los que más se ganan su confianza, con un 46% de apoyo. Les sigue la Universidad con un 43%, y ya más alejados, el Ministerio de Educación y la Consejería, con un 23% y 21% respectivamente.

Esperanza en las nuevas generaciones
                                                            
A pesar de la visión pesimista sobre la situación que atraviesa la educación, los profesores se muestran más optimistas con el progreso de la educación. En el 64% de los casos afirman que las nuevas generaciones aportarán a la sociedad del siglo XXI una gran o moderada evolución gracias a sus conocimientos y valores.

_mg_9616_1 Este dato, según el estudio, puede parecer contradictorio puesto que el progreso social va de la mano del educativo. Sin embargo, puede entenderse que los profesores tienen confianza en los campos en los que no se sienten directamente implicados, y en los que por tanto, es más fácil ser positivos.

Marchesi concluyó que los resultados del informe ofrecen una visión de la profesión docente “paradójica” ya que aunque los profesores “están satisfechos de su trabajo, más contentos con lo que enseñan ahora y esperanzados con la futura sociedad, siguen pensando que la educación ha empeorado y que las instituciones públicas no los valoran”. 

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